La contundente victoria de Sanae Takaichi en las elecciones generales de Japón marca no sólo un hito político interno (con la primera ministra consolidando un mandato histórico para su Partido Liberal Democrático), sino también un punto de inflexión en la postura geopolítica nipona en el Asia Pacífico. El resultado otorga a Takaichi una supermayoría en la Cámara Baja, facilitando reformas ambiciosas en seguridad, economía y política exterior. En un entorno regional cada vez más competitivo, con tensiones crecientes entre Estados Unidos y China, Japón busca afirmar un papel más autónomo y estratégico en su entorno inmediato y en la arquitectura de seguridad regional.
CEUTA, FRONTERA Y GEOPOLÍTICA: CUANDO LA MIGRACIÓN SE CONVIERTE EN INSTRUMENTO DE PRESIÓN
Ceuta ha vuelto a situarse en el centro de una crisis que desborda ampliamente la cuestión migratoria. La llegada masiva de personas desde Marruecos colapsó temporalmente los servicios de la ciudad, obligó a desplegar al Ejército y reabrió el debate sobre la seguridad...







